viernes, 4 de mayo de 2012

¿Es posible reducir o eliminar la corrupción en España?


Por Salvador Aragonés
Periodista y profesor de la UIC

Que la corrupción en España está a la orden del día no hace falta decirlo en voz alta, basta leer los diarios, ver los telediarios y escuchar las emisoras de radio. Cada día nos salen casos de sobornos, directivos de cajas intervenidas que ganan millones, los casos Gürtel, los EREs de Andalucía, el caso Urdangarín, el caso Camps, el caso Blanco, y los que van a salir.
                          
Por esto peguntamos ¿es España un país muy corrupto? Hay varias organizaciones internacionales que analizan la corrupción, el blanqueo de dinero, especialmente del que procede del terrorismo, y han estudiado a 182 países estableciendo baremos y metodologías diversas. Hablamos de “Transparency International”, de la Convención contra el Soborno de la OCDE, del Servicio Ejecutivo de Prevención contra el Blanqueo de Capitales (SEPBLAC) del Banco Mundial, además de los estudios llevados a cabo por catedráticos como Antonio Argandoña, del IESE.

La Transparency International, correspondiente al 2011, sitúa España en el país número 31, por encima de Taiwan, Portugal, Bostwana y Eslovenia, y por debajo de Chipre, Estonia, Emiratos Árabes, Francia y Uruguay, por este orden, y con la puntuación de 6,2 sobre 10. Los países más “honestos” son Nueva Zelanda, Finlandia, Dinamarca, Suecia, Singapur y Noruega que tienen una calificación por encima del 9 sobre 10.

EL FONDO DE LA CUESTIÓN

Se podrá decir: “no estamos tan mal”. Pero España hace muy poco para atajar la corrupción, según estos informes. No hay sentencias condenatorias, porque las leyes son “tolerantes” con la corrupción. El informe del Banco Mundial sobre los Indicadores de Buen Gobierno asegura que España no hace casi nada para frenar la corrupción. Comparemos con lo que ha pasado en otros países europeos.

En la administración desde hace años se aceptaron corruptelas que se han ido haciendo mayores a medida que la escala de mando ha subido, alcanzando a directores generales, presidentes y consejeros autonómicos y hasta presidentes de diputaciones, alcaldes, etc. El problema, señalan los informes antes citados, es que en España la gente no denuncia los casos de corrupción. Sorprende, pero es así.

Es evidente que en España hay una corrupción urbanística elevada, que ha servido para que algunos ganaran mucho dinero con el que se financiaba al partido político que le permitía tan nefasta práctica. La financiación de los partidos sigue siendo hoy un caso de opacidad sin resolver. La encuesta del CIS pone de relieve que lo más corrupto de España son los partidos políticos. El urbanismo sigue legalmente descontrolado.

Hay personas, y reconocidas como buenas personas, que no tienen el más mínimo escrúpulo en hacer “pelotazos” en actuaciones combinadas con altos cargos: no tienen una conciencia ética de su trabajo. Si sus casos salieran a la prensa ¿qué diría la familia del “pelotero”?. Argandoña asegura que “ser ético en la empresa no es fácil (…) se requiere “fibra moral”… Y se  detecta la falta de valores, de formación moral o de voluntad”.

DE PROFESION, POLITICO

Conozco a muchos que se dedican a la política y puedo poner la mano en el fuego sobre su honorabilidad personal. Sin embargo, hay otros que se han tomado la política como “carrera”. Descubrieron que en la política se puede ganar más dinero y además “tienes poder, mandas” ¡Ah, el poder! Los alcaldes empezaron a cobrar por su “servicio”, pero después se llenaron de asesores con mucha menos dedicación. Los sueldos de los alcaldes, concejales y asesores subían por la vía de crear empresas públicas que permitían (o así lo decidieron) cobrar por el tiempo que les dedicaban. Eran empresas públicas de rentabilidad nula o dudosa pero permitían mejorar los ingresos de los munícipes vía “dietas”. Estos podrían poner en sus tarjetas: “de profesión, político”

Hay un alcalde que no fue elegido --tantos hubo en las pasadas elecciones-- que decía: “yo disfrutaba en el Ayuntamiento, tanto que si hubiera una carrera que dijera “Licenciado en Alcalde”, yo la estudiaría sin dudar un momento”. Así es cuando el “servir al público” se transforma en “servirse del público”.

Hay que desterrar a quienes están en la política para servirse de ella y no para servir al pueblo. El Gobierno, por lo tanto, debería legislar para  erradicar las malas prácticas o malos comportamientos. Y además estas leyes los magistrados y jueces en el ejercicio de su función deberían hacerlas cumplir de modo ejemplar.


La crisis y la calidad de enseñanza

Por Salvador Aragonés


Periodista y Profesor de la UIC



La reorganización de la enseñanza en los niveles obligatorios ha generado un sinfín de comentarios y la lógica preocupación de si los recortes mantendrán la calidad de los servicios prestados. Los que hemos conocido diversas reformas educativas, desde la de Villar Palasí, con la EGB, observamos que estas no han mejorado el nivel medio de conocimientos generales de los alumnos, ni ha mejorado la disciplina en las aulas, ni el grado de comprensión lectora y menos la capacidad de expresión de los alumnos. En otras palabras: ha empeorado la calidad, como ya lo demuestra el Informe Pisa.



Las reformas llevaron a una drástica reducción de alumnos por aulas y de horas lectivas de profesores. No se entiende que antes con 40 o 60 alumnos por aula estos sabían más que hoy con “un máximo” de 25 alumnos (lo cual significa que hay aulas con 12, 15 y 20 alumnos). La calidad mucho depende no solo del profesor, sino del ambiente familiar y social de los alumnos. Hoy los alumnos van con teléfonos móviles funcionando a todo tren, tienen familias destartaladas y un planteamiento educativo poco basado en el esfuerzo personal, la responsabilidad y el trabajo del alumno. Los mismos libros de texto, que cambian cada año, ayudan poco al alumno –vistos los resultados de Pisa-- a la abstracción, a la comprensión de posteriores textos escritos. Es el sistema el que está viciado.



Se quiere –lo dicen las pancartas desde hace 40 años—una escuela pública, gratuita y de calidad, pero existe un fracaso escolar y unos costes educativos demasiado altos ¿no podríamos racionalizar la educación? Por ejemplo con más alumnos por aula y con un profesorado que dedique una hora lectiva más a la semana. ¿Es mucho pedir? Claro que no es todo generalizable. Si pasamos de 25 a 30 alumnos “como máximo” por aula, en primaria, tendremos que cerrar algunas aulas y despedir algunos profesores, pero los alumnos tendrán una escuela mayor con una mejor biblioteca y unos mejores laboratorios. El objetivo no es ahorrar, sino mejorar la calidad. Claro que en el caso de la ESO y del Bachillerato, el problema es que las aulas se construyeron pequeñas y al aumentar el número de alumnos es complicado por falta de espacio: ¡qué bisoñez y mala planificación los que creían fabricar aulas para toda la vida y no hacerlas un poquitín más amplias!



El otro día dos representantes de los sindicatos USTEC y CC.OO. hablaban por TV3 indignadísimos, con mala uva, en contra de los cambios. Parecía como si la enseñanza se fuera a hundir. Varias generaciones hemos estudiado teniendo en clase 40, 50 y hasta 60 alumnos, y estos salieron --salimos– en general bien formados. Yo estudié en una escuela pública primero y un instituto público después, y guardo muy buenos recuerdos de profesores y compañeros. Claro que el entorno social y familiar eran distintos, pero también los profesores se esmeraban en dar bien las clases, no teníamos televisión ni móviles, ni motocicletas (de eso mucha culpa la tienen los padres), pero se nos exigía saber bien el programa de las asignaturas a final de curso y quien no lo sabía repetía curso.



En los últimos años la presión de los sindicatos de profesores era reclamar menos horas lectivas, más salario y menos alumnos por aula, y el sistema, en principio, lo podía pagar. No había problemas. Pero ahora el sistema ya no lo puede pagar. Además el fracaso escolar sigue siendo alto, no ha mejorado el nivel y la calidad de la enseñanza. No diremos que la culpa es solo de los profesores, como hemos visto antes, pero no creo que por este par de retoques, amén de la bajada de sueldos que es general para todos los funcionarios, vayan a indignarse los sindicalistas, porque no hay otra alternativa: o esto o a pagar la escuela pública, a manera de copago. Esto va contra la Constitución de 1978 (art. 27) que quiere una enseñanza “gratuita” en los “niveles obligatorios”.



Sabemos que la LOGSE y sus leyes sucesivas han fracasado: hay que exigir más esfuerzo, más autoridad, más dedicación y preparación del profesorado, y que el objetivo de la enseñanza obligatoria no es llevar alumnos a la universidad, sino a que aprendan a ir por la vida y elijan un oficio o profesión que mejor encaje a sus capacidades y gustos con unos conocimientos generales adecuados a la vida actual.



miércoles, 2 de mayo de 2012

Wikileaks: Los papeles del Vaticano. La laicidad de la diplomacia norteamericana

Acabo de leer el artículo de mi amigo Lluís Bassets, de “El País”, titulado “cada vez menos católica”, en el que mezcla documentos de Wikileaks con opiniones personales que están en la línea de los documentos de Wikileaks, con la teoría de fondo de los papeles de la diplomacia norteamericana de que la Iglesia Católica tiene menos prestigio y que está “en un amargo e imparable declive”. (Nota: debajo de este artículo está el texto íntegro del artículo comentado).

Como suelo decir en mis clases de Periodismo, lo importante del mensaje periodístico descansa en las fuentes y el contexto del mensaje. O como diría la doctora Lecaros (LECAROS, María José, Cuadernos de Información Nº4-5 / 1987-1988, Facultad de Comunicaciones, Pontificia Universidad de Chile), el periodista “debe tener la verdad gnoseológica de la verdad y la verdad moral, es decir, y cito textualmente: el periodista “debe poseer lo que se denomina verdad gnoseológica, debe ser capaz de conocer y entender la realidad. Pero además debe poseer la verdad moral, debe ser capaz de transmitir lo más exactamente posible la verdad conocida al público receptor. La verdad lógica y la verdad moral constituyen lo que se denomina la verdad informativa”. El periodista y premio Príncipe de Asturias, el cronista polaco –que lo fue en la era comunista-- Riszard Kapuscinski, (KAPUSCINSKI, Riszard, 2008, Los cínicos no sirven para este oficio, Editorial Anagrama, p. 33 y 58), afirma que “en el mal periodismo –afirma--encontramos solo la descripción, sin ninguna conexión con el contexto histórico”, a lo que yo añadiría el contexto antropológico del hombre. Y por último, al clásico profesor de Redacción Periodística Martín Vivaldi (MARTÍN VIVALDI, Gonzalo, 1973, Géneros periodísticos, Paraninfo, Madrid, p.93) dice una verdad de Perogrullo: “las cosas, (los hechos), son como son y no como nos gustaría que fueran”.

No estoy dando lecciones de periodismo al amigo Lluís Bassets, que sabe más que yo, sino que lo hago para quienes son estudiantes de periodismo o personas para mí desconocidas que entran en las redes sociales quieren saber cosas y así les doy un poco de culturilla periodística, que nunc a va mal. Además, este articulito mío va dirigido a los diplomáticos norteamericanos que demuestran una bisoñez en el terreno de las ideas, de la historia y del mundo, como en tantas ocasiones han demostrado. No sé si la cita de mi amigo Oriol Domingo de “La Vanguardia” estaba o no en Wikileaks, lo dudo mucho pues esta famosa frase de Stalin (“¿cuántas divisiones tiene el Vaticano?”)es muy conocida por los historiadores modernos y la pronunció en la conferencia de Yalta.

Una vez, en enero de 1973, precisamente el día que se firmaba la retirada de las tropas norteamericanas de Vietnam entre Henry Kissinger y Le Duc To, el papa Pablo VI nos recibió a los periodistas extranjeros acreditados en Roma, entre los que me encontraba. Fue muy aleccionador cuando dijo que los periodistas no podemos juzgar a la Iglesia Católica, y tampoco al papa en cuanto tal papa, como se juzga una sociedad civil. Destacó, coloquiando con los periodistas, que una cosa es Montini (Pablo VI se llamaba Giovanni Montini) y otra el papa. Lo mismo ha dicho ahora Benedicto XVI en su libro “Luz del mundo”, que firma como Joseph Ratzinger, y no como papa, porque sus opiniones no implican a la Iglesia. La Iglesia no es una sociedad democrática, sino que debe custodiar siempre el depósito de la fe, el cual es inmutable en su esencia. El papa, además, es garante de la unidad de la iglesia.

¿A qué viene eso ahora? Que muchos ven en la Iglesia Católica una sociedad que se equivoca, que no se ha “modernizado” y que es una “antigualla”, cuando no acepta las corrientes modernas del pensamiento y de las costumbres de las sociedades “más adelantadas”, “más progresistas”. Si lo hiciera así, la Iglesia Católica habría tenido que ser seguidora del Imperio Romano, del nefasto liberalismo del siglo XIX, del marxismo que dominó medio mundo , sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, seguidora también del Fascismo italiano, pues casi no había italianos que no fueran fascistas en los años 30 cuando Pío XI promulgó su encíclica “Non abbiamo bisogno” (1931, en la plenitud del Fascismo) de condena del totalitarismo fascista, de igual modo que el mismo papa se negó a seguir lasa corrientes nazis, tan en boga en Alemania y media Europa, en los años 30, cuando promulgó su encíclica “Mitt brennender sorge” (1938) de dura condena al nazismo.

Y eso para no remontarnos al arrianismo, al nestorianismo, al galicanismo, al enciclopedismo, al jansenismo, al modernismo (Pío X), al movimiento de los cristianos por el socialismo (¿Dónde está ahora el socialismo?), o hubiera sucumbido en las ansias de la guerra en la Primera Guerra Mundial, cuando Benedicto XV predicaba lo contrario: pedía la paz en el púlpito y en su acción diplomática, y no tuvo éxito, o cuando pidió a los gobiernos que no “humillaran” a Alemania cuando terminó esa guerra, por las consecuencias que traería (una segunda guerra mundial), etc., etc. También Pío XI denunció del mal intrínseco que se infligía a la persona humana la negación de su libertad, especialmente la libertad religiosa, del marxismo-leninismo instalado en la Unión Soviética, y por eso escribió la encíclica “Divini Redemptoris” (1938), de total condena del comunismo y del marxismo-leninismo.

Y como Stalin contaba la “potencia” del Vaticano por divisiones militares, fue en realidad un polaco, Karol Wojtila, que con la única arma de la defensa de los valores antropológicos del hombre, como la libertad, quien derrotó a los millares de tanques soviéticos y del Pacto de Varsovia, aviones con cabezas nucleares, mísiles nucleares, submarinos atómicos, etc., y el comunismo se cayó en Europa como si hubiera sido un castillo de naipes. Muchos, dentro y fuera de la Iglesia, como los cristianos por el socialismo, querían que ésta reconociera los “valores” del marxismo, o al menos su “metodología” a la hora de enjuiciar la historia, una metodología, basada en la negación de Dios.

En otras palabras: la iglesia nunca ha seguido las modas de los tiempos, sino que ha defendido su depósito de fe, en contra muchas veces de las modas, usos y pensamientos de cada época histórica, y ha dado su visión crítica o – como dice el Vaticano II—“profética”, sobre el futuro del hombre y del mundo. El cardenal Wojtila –todavía arzobispo de Cracovia—escribió un precioso libro titulado “Signo de contradicción” (1976). Un año y medio después fue elegido papa y él mismo fue “signo de contradicción”. Y a pesar de ser la iglesia la voz crítica de los tiempos modernos actuales, los libros de Benedicto XVI y de Juan Pablo II han sido unos auténticos best-sellers, vendiendo centenares de miles de copias, si no millones. Pocos son los que consiguen tales éxitos editoriales sobre ensayos sobre el mundo y el hombre.

Actualmente, si bien es cierto que en los países occidentales del bienestar –ahora en crisis—la práctica religiosa ha disminuido considerablemente, no es menos cierto, que la voz del papa se levanta con más fuerza como nunca había ocurrido antes. El papa donde va levanta multitudes. Miremos lo que pasó en Gran Bretaña el pasado mes de octubre, cuando nadie pensaba que fueran tantos miles de fieles en la misa del papa. Por otro lado, ningún hombre religioso o de Estado, ha tenido una audiencia tan selecta como la que tuvo Benedicto XVI en Westminster, adonde acudieron a escucharle todos los primeros ministros vivos de Gran Bretaña, desde Maregareth Thatcher, pasando por Toni Blair y terminando con David Cameron y el viceministro Nick Clegg, todos ellos de religiones distintas a la católica, e incluso el último, ateo. Y si fueron es porque algo nuevo querían escuchar del papa que no habían escuchado en los foros civiles. Porque las personas que tienen una visión profundamente religiosa tienen esta tercera dimensión –la altura—que no la proporcionan los poderosos del mundo, muy pegados al poder del dinero, de las armas y de la economía.

Para seguir en plena forma la Iglesia Católica, con mil millones de católicos en el mundo –que practican en una medida no siempre igual—en pleno siglo XXI, hay que haber sido fiel a los principios de Jesucristo-Dios, y hay que haber sido fiel, con una voluntad incorrupta, a la doctrina que la Iglesia ha heredado –para los creyentes—del hombre histórico Jesucristo, que era y es verdadero Dios y verdadero hombre, y de la Tradición.

En unos tiempos de grandes infidelidades, de grandes mentiras, en el ámbito público y privado, mantener una fidelidad doctrinal más de 20 siglos, no es cosa baladí. Los enciclopedistas ya decían en el siglo XVIII que el Papado dejaría de existir: han pasado cerca de 300 años y está más fuerte que nunca. Ahora lo repiten los amigos laicistas jugando a profecías sobre el fin de la iglesia, porque ellos jamás las verán cumplidas porque su vida es muy corta, muy efímera (unos añitos).

El Vaticano no tiene la aviación ni la tecnología bélica norteamericana, ni los dólares, ni el poder político, pero tiene un poder moral que se hace sentir en todo el mundo. Donde va el papa se movilizan miles de periodistas de todo el mundo, que informarán a millones y millones de lectores, espectadores y radioyentes, simplemente porque lo que dice y hace el papa interesa a su público. Si no interesara, el papa vendría a Barcelona en un Seat Ibiza, y a lo más con un sermón en la Catedral para los fieles de siempre.

¿Por qué todos los papas han sido invitados a las Naciones Unidas precisamente para que den su visión del mundo moderno de acuerdo con los principios cristianos, ante el mayor foro mundial? Y así ha sido en los últimos papas.

Además, estos papas congregan a centenares de miles de jóvenes de todo el mundo cada año, al celebrarse la Jornada Mundial de la Juventud, que en el 2011 será precisamente en Madrid. Yo aconsejaría a los sesudos diplomáticos norteamericanos que miraran a estos jóvenes que van a Madrid, que se mezclaran entre ellos durmiendo al raso, y que me digan con cuántas divisiones, aviones fighter, torpedos, bombas, mísiles con cabezas nucleares, etc., lo destruirían. ¿Por qué? Porque quien no tiene fe debe reconocer que la fe está en muchas personas, en muchas conciencias y hay que respetarlas. No se puede medir la cantidad del agua en metros lineales, ni siquiera en metros cuadrados, sino en metros cúbicos, es decir con una tercera dimensión, al altura.

Esta altura es la que facilita una visión del hombre y del mundo que va más allá de lo material y que busca afanosamente la verdad y la trascendencia, la libertad y el amor, la esperanza y la relación con Dios, y que vive inquieto porque no encuentra amor, no encuentra paz, no encuentra felicidad, no encuentra reposo en su interior. Por eso van a ver al papa, a escucharle, porque no habla como un médico, ni como un arquitecto, ni como un político, ni como un maestro de yoga, sino como una persona conocedora profunda del hombre y de sus inquietudes y que quiere dar –y que los hombres den a su vez a sus congéneres—más amor, más justicia, más libertad, más felicidad a sus semejantes los hombres. El poder de la iglesia, y el del papa, no es por lo tanto un poder militar, es algo más profundo y de mayor calado en la conciencia del hombre.

He sido demasiado largo y no sé si los comentarios de Wikileaks merecían tanto espacio. Me dejaba una cosa: los americanos dicen que los cardenales saben poco inglés en la Curia o en la Iglesia. Esto no es ya inexacto, sino una enorme falta de información, tanta, que sorprende que quien lo haya dicho conozca a la Iglesia Católica, aunque sea a mucha distancia. La gran mayoría de cardenales habla y entiende inglés, y en muchos de ellos su “lengua vehicular” es el inglés, porque proceden de países de habla inglesa de América, Europa, África, Asia y Oceanía ¡Qué desconocimiento! ¡Qué ignorancia! ¿No se referirá Wikilieaks a los cardenales de hace 100 años? Sólo este dato descalifica toda la información de Wikileaks que nos ha dado a conocer el periodista de El País, Lluís Bassets..

Salvador Aragonés


A continuación el artículo de Lluís Bassets

Lluís Bassets: Cada vez menos católica: Una buena cata de los papeles de Wikileaks proporciona la mejor y más pr... http://bit.ly/gXqcLR

Cada vez menos católica

Una buena cata de los papeles de Wikileaks proporciona la mejor y más precisa documentación sobre el mapa del poder en el mundo en la primera década del siglo XXI. Todo cuadra en los cables del Departamento de Estado, fruto del trabajo de excelentes observadores y analistas. No puede sorprender la idea de una debilidad sin remisión que nos transmiten respecto a Europa; ni el tufo de corrupción, cleptocracia y despotismo que captan, apenas sin discontinuidades, en todo el mundo árabe desde Marruecos hasta Irak. Tampoco sorprende la imagen que nos proporciona del Vaticano como un “poder cerrado, provinciano y anticuado” —en palabras del corresponsal en Roma, Miguel Mora—, a pesar de que se trata de la segunda potencia diplomática del mundo, con legaciones en 177 países, detrás de Estados Unidos con 188, según se encarga de recordar uno de los cables.

Los diplomáticos norteamericanos intentan despachar el asunto con el piadoso y socorrido argumento del problema de comunicación. Según señalan, el aparato del Vaticano desconoce las nuevas tecnologías y las relaciones públicas, no funciona la coordinación política y tiene la gestión de sus asuntos mundanos en manos de un grupo de ancianos casi todos italianos, con escasa capacidad para expresarse en inglés, el idioma de la globalización. Las reacciones que suscitan en el mundo católico estas revelaciones confirman la profundidad del problema. Benedicto XVI, a diferencia de anteriores pontífices, no se reconoce como un poder político y diplomático, y reivindica únicamente la influencia espiritual de su autoridad, tal como subrayaba el corresponsal religioso de 'La Vanguardia', Oriol Domingo, el pasado 19 de diciembre: “Esta visión recuerda la pregunta burlesca formulada en 1945 por el dictador Joseph Stalin a Winston Churchill y Theodore (sic) Roosevelt sobre cuántas divisiones tenía el Papa, entonces Pío XII. Los poderes norteamericano, estalinista y tantos otros coinciden en realizar un análisis tan solo político y económico para enjuiciar la Iglesia”.

Y sin embargo, la agenda política y diplomática que tiene la Santa Sede ante sí es tan extensa y difícil como la de la potencia internacional que fue y al parecer no quiere seguir siendo. Un tercio de sus fieles se halla en un continente, América Latina, que “se siente marginada por el Vaticano”. La atención del Papa a las raíces cristianas de Europa, la unidad con los cristianos ortodoxos y las relaciones con el Islam, han situado a los católicos latinoamericanos en un segundo plano, según estos cables. En los países donde resisten las comunidades cristianas más antiguas, el fundamentalismo islámico alienta una feroz persecución, que con frecuencia llega al pogromo contra los seguidores de Roma. En la inmensa China, el catolicismo tiene prohibido ejercer su autoridad, sustituida por los obispos nombrados por el régimen comunista.

La acción de la diplomacia vaticana, y sobre todo de la red capilar de sus sacerdotes y religiosos, se concentra, en otros asuntos de mayor enjundia doctrinal o moral, como la contracepción y el aborto, los matrimonios homosexuales o la investigación en células madre. Los cables del Departamento de Estado revelan que la Iglesia, y sobre todo lo que queda de su antaño brillante diplomacia, mantiene despiertos los reflejos y su sintonía tradicional con el multilateralismo en política internacional y su reformismo social. Su posición ante el desarme, el conflicto de Oriente Próximo, la guerra de Irak, el peligro nuclear iraní, la pobreza, la crisis económica o el cambio climático es la de un clásico Gobierno moderado socialcristiano o socialdemócrata, que viene a ser lo mismo.
Distinta, en cambio, es la actitud competitiva frente al Islam de este Papa, al que Washington califica de eurocéntrico: “Ratzinger cree que Europa es la patria espiritual e histórica de la Iglesia y no está dispuesto a ceder su propio continente a las fuerzas del secularismo o al Islam”. Contrasta esta actitud combativa con la debilitada posición moral de la Iglesia en su propio territorio, erosionada por el escándalo que no cesa de los curas pederastas y las sucesivas rectificaciones primero en el reconocimiento de las complicidades jerárquicas y luego en su represión desde el interior mismo de la Iglesia.

Los cables y las reacciones nos dicen dos cosas. Que la primera institución que quiso ser global en la historia —eso quiere decir católica— tiene dificultades para seguir siéndolo. Y que la actual jerarquía vaticana apenas sabe reaccionar ante este amargo e imparable declive.

jueves, 26 de abril de 2012

Baile de fusiones y absorciones entre mutuas


Baile de fusiones y absorciones entre mutuas
Por Salvador Aragonés
Periodista y profesor de la UIC

   El mutualismo catalán está cada vez más delgado, después de las operaciones de fusiones, ventas y absorciones de las mutuas por otras mutuas o aseguradoras o por haber decidido las mutuas pasar a  sociedades anónimas, en los últimos años. Lo mismo que ocurre con las cajas de ahorros, aunque de distinta manera. El mutualismo catalán no ha sabido encarar las exigencias de una musculatura financiera para hacer frente a la globalización de los mercados, a las multinacionales del seguro y a la universalización de la seguridad social, al tiempo que han distraído sus fondos en inversiones más que dudosas. Y es una pena, porque eran la expresión de la inquietud social de la sociedad civil catalana y de su voluntad cooperativa y asociativa.

En estos momentos dos históricas mutuas van a desaparecer: L’Aliança, que tenía hace unos años más de 200.000 mutualistas y parecía inexpugnable, y la Agrupació Mútua, que tras haber entrado en negocios ajenos a las mutuas, amén del “escándalo Millet”, debe ahora ofrecerse al mejor postor.

L’Aliança, cuya enajenación de activos inmobiliarios ha sido insuficiente para enjugar sus deudas, ya tiene novios, o novias, como Sanitas, entre otras, aunque la consultora BDO deberá terminar su trabajo de búsqueda de comprador, siguiendo las pautas recibidas por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

Sanitas también se interesó por Agrupació Mútua (AM), pero se retiró dado que no gestionaba seguros de Vida. El caso de la Agrupació Mútua lleva tiempo danzando por la cuerda floja y está en la disyuntiva de integrarse en otra mutua, o dejar de ser mutua para integrarse en la sociedad RACC-Crédit Mutuel –que ha pujado a última hora--  o ir al desguace de la comisión liquidadora que cubrirá los seguros con el consorcio de compensación.

Por el momento, FIATC anuncia que no está interesada en absorber mediante una fusión a Agrupació Mútua si debe competir con RACC-Crédit Mutuel. Fiatc es la única mutua catalana que se ha mantenido tal gracias a la buena gestión su presidente, Joan Castells, y de su equipo. RACC y la francesa Crédit Mutuel han constituido la sociedad de seguros de Vida imprescindible para estar en la parrilla de salida para hacerse con Agrupació Mútua, provocando la retirada de FIATC, a menos que los socios de AM prefieran negociar con ella. La decisión será tomada probablemente el próximo mes de junio. Si la junta de la AM rechaza convertirse en una sociedad, FIATC podrá iniciar la fase llamada “due diligence” es decir ofrecer las condiciones para la absorción y fusión con la AM, la cual tiene una cifra de negocio de unos 160 millones de euros, frente a FIATC que tiene 440 millones. Es decir que AM es un 30 por ciento de la mutua  FIATC que es la primera mutua catalana, y casi será la única –al menos con cierto volumen de negocio—que existirá. El futuro propietario de la AM dependerá de lo que decida su Junta General de mutualistas.

Y así terminará la historia de las mutuas en Catalunya: de todas las que había hace años solo quedará una importante, FIATC, lo mismo que las cajas que de las 14 que había hace años (¿quién no recuerda la Caja de Ahorros Sagrada Familia?) solo quedará una importante, “La Caixa”.

www.news.va Nace la Iglesia católica 2.0


www.news.va Nace la Iglesia católica 2.0

Por Salvador Aragonés
Publicado el 24 de febrero de 2012
Había que relevar al director del diario L´Osservatore Romano porque el director Mario Agnes ya había cumplido sobradamente la edad reglamentaria (tenía 75 años cuando en el Vaticano la jubilación de los laicos es a los 65 prolongable hasta los 70). Así que el Papa nombró al profesor Giovanni Maria Vian, amigo del cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, y le dijo: «Ponga usted a L´Osservatore Romano a la altura técnica de los diarios de hoy». Después pidió a cuantos trabajan en la Curia Romana que se esforzaran en manejar y utilizar las tecnologías de Internet y las redes sociales, porque estas herramientas son buenas para difundir el Evangelio.
A muchos sorprendió que Benedicto XVI, un Papa octogenario, empujara a sus colaboradores a utilizar las tecnologías modernas. Esto lo captó un publicista español, el granadino Gustavo Entrala, director de la agencia de comunicación 101. Entrala que por su trabajo profesional es un experto en la construcción de redes, portales y otras herramientas interactivas del 2.0, detectó que el Vaticano necesitaba un instrumento aglutinador de sus servicios de información en lugar de tenerlos dispersos. Escribió a la Santa Sede y ofreció los servicios de su agencia, al igual que hacía con compañías multinacionales con las que trabajaba y les ofreció la elaboración de un proyecto.
Unos meses más tarde recibió una carta del director de la Sala de Prensa del Vaticano, padre Federico Lombardi, pidiendo que la agencia 101 impartiera un curso de formación a los responsables de comunicación de la Santa Sede centrado en las nuevas tecnologías, las TIC. El seminario se celebró en febrero de 2010. De las ideas que surgieron en aquel encuentro surgió el proyecto de crear un portal multimedia que reuniera los medios de comunicación del Vaticano, y que tuviera presencia en las redes sociales de Facebook, Youtube, Twitter.

Los medios de comunicación de la Santa Sede en un portal
La verdad es que hasta entonces, los que querían tener información de la Santa Sede o de sus medios de comunicación, lo tenían un poco difícil. Radio Vaticano no estaba en las redes sociales, y L´Osservatore Romano era un diario que sólo mostraba al público en abierto su primera página, pues las demás eran para los suscriptores. El diario era y es considerado como «la voz del Papa», la cual estaba «reservada» a sus suscriptores y algunos boletines o publicaciones católicas dispersas por el mundo, pero sin que tuvieran la inmediatez del día o incluso de la semana. Era como una «voz del Papa» que se oía un poco lejos en el tiempo, una voz que se diría «lejana». La voz del Papa se leía a través de la prensa laica, muchas veces manipuladora de sus palabras o al menos descontextualizándolas, cuando no falseándolas.
Ciertamente, a través del VIS (Vatican Information Service), con sus decenas de miles de suscriptores gratuitos, se podía leer un resumen «autorizado» de las palabras del Papa. Pero era insuficiente. ¿Por qué no poner entonces los boletines de la Sala de Prensa y el diario del Vaticano en línea abierta? Y como decía Gustavo Entrala, ¿por qué no crear un portal en el que por vez primera en la historia los internautas pudieran compartir los documentos y palabras del Papa y la Santa Sede en las redes Facebook y Twitter? Es lo que se plantea cualquier empresa hoy, si quiere estar conectada con el mundo. Además, los distintos medios de comunicación del Vaticano ya no harán cada uno la guerra por su cuenta, sino que se unificarán criterios y se evitarán duplicidades.

Aceptación de un proyecto revolucionario
Otra pregunta que hicieron a Gustavo Entrala y a Carlos García-Hoz, director ejecutivo de la agencia 101, los responsables del desarrollo del proyecto: ¿Creéis que los monseñores de la Curia serán capaces de manejar con facilidad las nuevas tecnologías del 2.0? La respuesta fue que si lo han conseguido muchas empresas y entidades oficiales (funcionarios estatales), no deberían ser los miembros de la Curia Romana de otra pasta. Como así fue. Si la web 2.0 es utilizada hoy por millones de personas, que han sabido adaptarse a esta tecnología, ¿por qué iba a ser distinto en el Vaticano?
«Nos hemos quedado sorprendidos –afirma Gustavo Entrala– porque cualquier propuesta que hacíamos para el nuevo portal era aceptada, la han aprobado inmediatamente y no hemos tenido ningún problema». Tampoco han tenido problema alguno en el aprendizaje del nuevo medio: «colaborar con la Iglesia católica no ha sido distinto de hacerlo con otras marcas internacionales», añadió Entrala. El problema más importante ha sido el de la seguridad, «junto con el de la contratación de un potente ancho de banda que soporte millones de visitas». Según Entrala el portal ha sido diseñado para una fácil navegabilidad. Además, está previsto el lanzamiento del portal «con aplicaciones para smartphones y tablets para los próximos meses».

La filosofía del proyecto era muy clara, según el fundador de la agencia 101. Entrala asegura que la Iglesia es ya una de las redes sociales más antiguas del mundo. Lo único distinto era el medio utilizado, la técnica utilizada. «El mundo católico es muy dinámico, y la gente no espera saber lo que se ha dicho en Roma para actuar. Esto sirvió para conocer con qué márgenes actúa el medio, y con qué criterios poder actuar».
Trazadas las bases y con los contenidos ya en la mano –en realidad son los mismos que ya tiene la Santa Sede– el equipo de la agencia 101 se puso en marcha y en unos meses terminó su proyecto. Había que inaugurarlo con motivo de la celebración del 60 aniversario de la ordenación sacerdotal del papa Benedicto XVI, el 28 de junio, la víspera de la fiesta de los santos Pedro y Pablo.

Lanzamiento de news.va
Así es cómo al llegar al día señalado, se abrió, en las lenguas italiana e inglesa. El portal que se denominó www.news.va, nombre sencillísimo que indica que ahí están las noticias del Vaticano, las noticias multimedia: las que ofrecen en texto (L´Osservatore Romano, el Boletín de la Sala de Prensa de la Santa Sede, la agencia VIS (Vatican Information Service) y la Agencia Fides), en voz (Radio Vaticano) y en imagen: CTV (Centro Televisivo Vaticano) que es el que transmite las imágenes procedentes del Vaticano en régimen de exclusiva. El portal permite conectar la voz de Radio Vaticano y recibir la señal de CTV, aunque ahí hay que pagar los derechos.
El día 28 de junio de 2011, el portal inició su andadura, con la promesa de que para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid (JMJ) habría ya versión en castellano, dado que casi la mitad de la población del mundo católico tiene el español como lengua materna. Efectivamente la JMJ fue el momento elegido para la incorporación del español al portal.
Fue el papa Benedicto XVI quien inauguró el portal www.news.va enviando el primer Twit que decía: «Queridos amigos, acabo de lanzar News.va. iAlabado sea Nuestro Señor Jesucristo! Con mis oraciones y bendiciones: Benedictus XVI». Recordaba el momento en que otro papa, esta vez Pío XI, inauguró en 1931 (80 años atrás) Radio Vaticano precedida de un lenguaje en morse. El twit del Papa tuvo en pocas semanas un seguimiento de muchos millares.
El portal www.news.va fue presentado en la Sala de Prensa del Vaticano el 28 de junio en una rueda de prensa dirigida por el presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, monseñor Claudio Celli, quien dijo que «con este portal, la Santa Sede se abre y se hace presente de un modo moderno en el mundo de la comunicación».
Por su parte, el director de L´Osservatore Romano, profesor Giovanni Maria Vian, manifestó que el nuevo portal «permite reforzar la colaboración entre los distintos medios de comunicación social de la Santa Sede», pero aclaró que «no se trata de un medio de comunicación nuevo».
En la misma rueda de prensa el presidente de la agencia 101 y creador del portal, Gustavo Entrala dijo. «Nace la Iglesia católica 2.0», porque «es el corazón de las noticias de la Iglesia católica, porque reúne oxígeno procedente de varios lugares, de todas las fuentes» y además porque «permite compartir los contenidos de la Iglesia desde cualquier parte del mundo. Se podrán ver ceremonias en vivo, se podrán descargar notas de prensa, textos, fotos y vídeos».
La información del portal se actualiza tres veces al día, por parte del norteamericano Thaddeus Jones y su equipo de colaboradores, con el fin de que quienes visiten el portal www.news.va tengan información actualizada de cuanto ocurre en el estado más pequeño del mundo, el Estado Ciudad del Vaticano.
Salvador Aragonés
Periodista
Profesor de Ciencias de la Comunicación en la UIC

martes, 17 de abril de 2012

Los Presupuestos del PP no calman el calvario de la deuda

Los Presupuestos Generales del Estado, y con ellos el recorte de más de 27.000 millones,   no han sido suficientes para calmar a los mercados internacionales que presionan cabalgando sobre la deuda española.  A pesar de ser los presupuestos más austeros (es verdad) de la democracia, parecen insuficientes. Intentaré explicar cuáles son los problemas.
En primer lugar, es cierto que el PP debería de haber presentado antes los presupuestos del Estado sin esperar a las elecciones andaluzas –al final le salió el tiro por la culata—pero también es cierto que el poder socialista es muy alargado y no terminó con el cambio de gobierno el 22 de noviembre pasado. Ahí está, el Comisario de la Unión Europea, Joaquín Almunia, que fue secretario general del PSOE. Almunia lleva muchos años en la UE y conoce los entresijos, al igual que los altos funcionarios españoles de la UE son en buena parte procedentes de los nombramientos que hizo el gobierno del PSOE tras el ingreso de España en Europa. El gobierno actual no es escuchado en todas las instancias económicas de Bruselas. Y en el terreno mediático, el Gobierno no puede --o no sabe-- contrarrestar la influencia de los socialistas en el diario económico inglés “Financial Times”.
En segundo lugar, está la reforma inconclusa del sistema financiero. El Gobierno parece dispuesto a cerrarla ahora, lo mismo que el Banco de España. Sin embargo, algunos desconfían de la labor del gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ex ministro socialista y principal  causante del desaguisado financiero español, al haber permitido a los bancos y cajas  --de cajas ya no queda más que una—endeudarse hasta las cejas en el tema inmobiliario hasta el punto de situar el endeudamiento privado a los 2,8 billones (con “b”) de euros, lo que ha provocado la desaparición de las cajas y que muchas familias estén a su vez endeudadas  hasta el cuello.  Que la deuda privada española sea dos veces y media el PIB español, es más que preocupante.   El Gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, ahora tiene prisa –no la tenía cuando debía, hace un par de años—para cerrar la reforma del sistema financiero y resolver entre otros dos temas importantes: sacar del lodo a “Bankia” y “colocar” como sea a Catalunya/Caixa a uno de los grandes bancos. Lo normal hubiera sido que Bankia fuera a parar a La Caixa, pero ha encontrado la oposición dura de Rodrigo Rato, quien cobra millones para dirigir una entidad intervenida con fondos públicos.
En el saneamiento del sistema financiero español,  los 130.000 millones de euros que han llegado del Banco Central Europeo  a la banca española han servido más para sanear los quebrantados balances de la banca que para hacer circular el dinero hacia empresas y familias. De todas formas algo ha empezado a verse, pero será necesaria una nueva inyección de dinero del BCE para que el dinero fluya hacia las empresas y las familias.
En cuanto a la deuda pública, mucho menos importante que la privada, no sería un problema importante si el gobierno anterior, el de Rodríguez Zapatero, no hubiera generado un déficit acumulado en sus casi ocho años de gobierno del orden de los 300.000 millones de euros, sobre todo por no haber previsto la crisis económica y no haber hecho a tiempo los ajustes necesarios en el sector público y en la economía española.  Vistas estas cifras, no sorprenderá que el previsible ahorro presupuestario de más de 27.000 millones parezca poco, aunque sea mucho. Pero es que entre los ingresos se computan, por ejemplo, están 2.500 millones procedentes de una amnistía fiscal que casi nadie cree, tal vez ni el propio gobierno. Repatriar 25.000 millones de dinero –pagando el 10 por ciento-- que está hoy en los paraísos fiscales es algo muy improbable, porque es un dinero que ahora no corre ningún riesgo y si entra en España tendrá los riesgos que corre la economía española. ¿Hay algún lugar en España donde invertir 25.000 millones con buenos dividendos? Hoy por hoy, no.  Y esto lo ven los mercados que presionan sobre la deuda española, y también los que tienen el dinero en paraísos fiscales.
Por otro lado, el Gobierno ha dejado a Catalunya en el dique seco, de modo que si no acepta un reconocimiento de deuda (1.000 millones) en la negociación, habrá confrontación. Ante esta situación, ¿qué deberá hacer el Gobierno? Al Gobierno no le queda otra alternativa-- si continúa la presión de los mercados sobre la deuda-- que aplicar el Plan B, es decir subir el IVA, que es el único gran impuesto del Estado que no se ha tocado, y alcanzar un acuerdo para la reducción o eliminación de entidades públicas ineficientes, así como recortar el sueldo de los funcionarios de cara al 2013.
En resumen, los retos del PP no solo están en convencer a la opinión pública interna, sino  que tiene dos frentes: uno externo y otro interno. En el frente externo están el Financial Times y Gran Bretaña, e Italia que a su vez controla importantes medios españoles, como Tele 5 y Recoletos (El Mundo, Expansión).  Tiene además un comisario español en la UE, Joaquín Almunia, socialista, que no cree en la política del Gobierno. Y también, en el frente interno, debe entenderse con un Gobernador del Banco de España, ex ministro socialista, cuyo mandato expira en junio, al tiempo que debe también capear la extraña situación creada en el ente público RTVE, donde hay los mismos que estaban con los gobiernos socialistas anteriores (todo depende de un pacto PP-PSOE). Rajoy se enfrenta ahora con la política real y debe resolver los problemas.
Salvador Aragonés

jueves, 5 de abril de 2012

Objetivo: violencia callejera cero

Los incidentes ocurridos con motivo de la huelga general del 29-M son culpa de grupos de violentos bien preparados – el conseller de Interior, Felip Puig, calcula en cerca de 2.000—que se encuentran en Barcelona y cuya presencia naturalmente inquieta a los ciudadanos, no solo a los que tienen comercios o establecimientos abiertos al público, sino a los ciudadanos de a pie. A otros ya les va bien: cuanto más revueltas las aguas, mejor, e intentar pescar en estas aguas.

                En Barcelona concurren una serie de hechos que hacen que esta capital haya sido el lugar elegido por los violentos del continente Europeo como “sede permanente”. Hay pocos controles, la policía –dicen los violentos— es inexperta, tienen los medios de comunicación públicos y privados a su favor,  tienen información “privilegiada” de los mossos d’esquadra, tienen sus zonas y campos de entrenamiento y en definitiva gozan de una alta impunidad.

                En temas de seguridad hoy se prefiere hablar de una seguridad “preventiva”, es decir aquella que impide a los violentos actuar, ya sea porque han sido desarticulados antes, o porque al estar “fichados” son fáciles de capturar. Estos se sirven de estudiantes, de jóvenes de cualquier tipo, enfadados por la situación reinante, y allí encuentran terreno abonado.

                Lo que se ha visto en Barcelona, desde los “indignados” de la Plaza de Catalunya, es que existe una policía joven, sin el bagaje necesario todavía para actuaciones importantes, sobre todo en el lado preventivo, y les falta un mejor uso  de las nuevas tecnologías, sistemas de información e infiltración imprescindibles para adelantarse a posibles actos de violencia callejera o kale-borroka como lo ha llamado ya el president Artur Mas. Existen en España tres cuerpos policiales que conocen muy bien este tema: la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Ertzaintza. Los tres han tenido que luchar  duro contra la kale-borroka y contra el terrorismo de Eta, con resultados que están a la vista de todos. Los mossos tienen buena escuela y sabemos que están aprendiendo rápido.

                Según hemos podido observar y conocer, los especialistas en violencia callejera conocen los movimientos de los mossos antes de que estos actúen, y esto les da una ventaja importante. En realidad debería ocurrir al revés, que la policía estuviera antes en el lugar donde los violentos han decidido concentrarse y detener cualquier intento violento.  Esto se resuelve con un buen equipo de información, introducido en los mismos grupos violentos. Además, usar tecnologías de comunicación con frecuencias y software imposibles de captar y copiar, a la vez pueda captar todos los demás, y control de las redes sociales.

                Los medios de comunicación –al menos los públicos—deberían evitar  entrevistas que invitan a la compasión a quienes colaboran con los violentos, mientras se deja a la policía como “los malos de la película”, “los provocadores”. Esta visión de los medios se comprende cuando pensamos que en el franquismo e inmediato post-franquismo la policía no tenía un comportamiento democrático, o mejor dicho no defendía los valores de una sociedad democrática como ahora. Los medios, en Barcelona, siguen viviendo, algunos, instalados en el franquismo. Y no parece el reportaje más adecuado –lo hizo TV3— entrevistar a familiares de algún detenido porque siempre dirán (véase en Euskadi) que su hijo es ejemplar y nunca ha matado a una mosca. Y tampoco recrearse en entrevistas a quienes han resultado heridos de una bala de goma. En catalán se dice “qui no li agradi la pols que no vagi a l’era”. Es decir no vale afirmar que “solo pasaba por allí”, simplemente porque no es verdad, casi siempre.

                Hay que conseguir el objetivo de “violencia cero”, y necesitamos una policía bien preparada, una opinión pública bien informada, y la colaboración ciudadana lo más amplia posible para aislar a los violentos, en colaboración con las autoridades. Barcelona ha de ser la ciudad tranquila donde se hacen negocios, se vive en paz, y no una ciudad que sea el refugio de la violencia de Europa, el volcán incendiario de Europa, en competencia con Atenas.